¿CBD caducado? La fecha de una flor, un hachís, un aceite
La fecha de duración mínima (DDM en Francia, la de consumo preferente) anuncia una bajada de calidad y ningún riesgo; se reconoce por la fórmula «consumir preferentemente antes del». La fecha de caducidad (DLC en Francia) señala el momento en que un alimento puede volverse peligroso, y desde ese día ya no puede venderse. Las flores y resinas de cáñamo no son alimentos. Lo que cambia en ellas con el tiempo se mide: los terpenos se van primero, y después el THC se convierte despacio en CBN.

Lo esencial
- Consumo preferente remite a la calidad y caducidad a la seguridad; solo superar la caducidad impide vender el producto.
- En una flor o una resina de cáñamo, que no son alimentos, la fecha la pone el vendedor como indicación de calidad.
- Los cosméticos llevan una fecha de duración mínima; si aguantan más de 30 meses, basta con un plazo de uso tras la apertura.
- Los terpenos desaparecen mucho antes que los cannabinoides, así que un aroma apagado no indica que el producto haya dejado de servir.
- Con el aire, el THC se oxida en CBN: la reacción gasta THC y no produce ninguno.
Consumo preferente o caducidad: dos fechas, dos compromisos
Los envases de alimentos llevan dos menciones distintas, y service-public.fr las distingue con claridad. La fecha de caducidad lleva la fórmula «à consommer jusqu'au» (consumir hasta el) y se reserva a los alimentos muy perecederos. Pasado ese día, comer el producto supone un peligro para la salud y venderlo está prohibido.
La de consumo preferente usa «à consommer de préférence avant le» o «avant fin» (consumir preferentemente antes del, o antes del fin de). Una vez superada, el alimento puede perder sabor o valor nutritivo, sin que haya peligro. Algunos productos ni siquiera tienen que llevarla: frutas y verduras frescas, vinos, vinagres, sal, azúcar en terrones, chicles.
El derecho de consumo francés matiza todavía más. Su artículo L412-7, introducido por la ley contra el desperdicio del 10 de febrero de 2020, autoriza una mención junto a la fecha de consumo preferente. Su objeto es recordar que el producto puede tomarse después. La redacción la fija el decreto n.º 2022-1440 del 17 de noviembre de 2022. Admite dos fórmulas, solas o juntas: «Pour une dégustation optimale,» (para una degustación óptima) antes de la fecha y «Ce produit peut être consommé après cette date» (este producto puede consumirse después de esta fecha) a su lado.
| Mención | Qué implica | Redacción | Una vez pasada la fecha |
|---|---|---|---|
| Caducidad (DLC) | La seguridad sanitaria | À consommer jusqu'au | Venta prohibida |
| Consumo preferente (DDM) | La calidad | À consommer de préférence avant le, o avant fin | Venta posible si el producto no está alterado |
| PAO (cosmético) | El uso tras la apertura | Pictograma del tarro abierto, seguido de una duración | Referencia de uso, no una prohibición |
Por qué un producto de cáñamo no lleva una fecha alimentaria
Una flor o una resina vendida en Francia escapa a estas reglas tal como están escritas: no es un alimento, no está pensada para ingerirse y solo se vende a adultos. El marco del sector es la orden francesa del 30 de diciembre de 2021: solo se pueden cultivar y utilizar las variedades de Cannabis sativa L. inscritas en los catálogos oficiales cuyo contenido de delta-9-THC no supere el 0,30 %, límite que se aplica también a sus extractos. Ese texto prohibía además vender flores y hojas en bruto, una medida que anuló el Consejo de Estado el 29 de diciembre de 2022. La fecha que figura en una bolsita la pone, por tanto, el vendedor como referencia de calidad, sin valor de garantía de seguridad alimentaria.
Los cosméticos siguen otro régimen. El artículo 19 del Reglamento (CE) n.º 1223/2009 obliga a indicar hasta qué fecha el producto, conservado en condiciones adecuadas, mantiene su función inicial. Esa fecha de duración mínima cosmética va precedida de un reloj de arena o de la fórmula «utilícese preferentemente antes del final de». Cuando la duración supera 30 meses deja de ser obligatoria, y la etiqueta muestra entonces el plazo de uso tras la apertura bajo el pictograma del tarro abierto. Un aceite de masaje de cáñamo depende de este marco, como detalla nuestro artículo sobre el aceite de masaje con CBD.
Flor: agua, terpenos, color
Para la flor seca solo existe una referencia normativa pública, y trata del agua. La norma ASTM D8197-22 sitúa la actividad de agua de la flor de cannabis seca entre 0,55 y 0,65. Más arriba crece el riesgo de microorganismos, incluidos los mohos. Más abajo, la flor se quiebra en cuanto se manipula.
El resto hay que seguirlo en el tiempo. Un estudio publicado en 2020 en Frontiers in Plant Science almacenó inflorescencias durante doce meses, a oscuras y a cuatro temperaturas distintas. A los cuatro meses, los terpenoides habían perdido más del 50 % de su concentración con cualquiera de ellas. Los cannabinoides perdieron de media alrededor de un 26 % en los doce meses. Los cogollos enteros guardados a 4 °C fueron los que mejor resistieron, y las muestras trituradas se oxidaron más que los cogollos enteros.
Antes incluso del almacenamiento, el secado ya se lleva buena parte del aroma. Un trabajo publicado el mismo año en Foods registra en flores de cáñamo una pérdida de compuestos volátiles del 15 al 48 %, según el método de secado.
Los factores de degradación se clasificaron en 1976. Fairbairn y sus colegas, en el Journal of Pharmacy and Pharmacology, situaban la luz, aunque no fuera sol directo, en primer lugar entre las causas de pérdida de cannabinoides. Consideraban despreciable el efecto de la temperatura hasta 20 °C y notable el de la oxidación al aire. Su conclusión todavía sirve: bien preparada y guardada a oscuras a temperatura ambiente, una hierba o una resina se mantiene razonablemente estable de uno a dos años. Las consecuencias prácticas están en nuestra guía para conservar las flores.
Resina: la oxidación transforma el THC en CBN
Al concentrar los tricomas, una resina concentra también lo que los degrada. El estudio de 1976 separa aquí dos casos. Cuando la luz destruye THC, el cannabinol (CBN) no aumenta; cuando lo hace la oxidación al aire, a oscuras, el CBN sube. Su presencia delata, por tanto, el aire y el paso del tiempo.
Un estudio publicado en 2025 en Scientific Reports puso cifras a este cambio con 150 muestras de resina del Rif incautadas por la Gendarmería Real marroquí. Las muestras se guardaron en locales secos y oscuros, entre 20 y 25 °C, y se analizaron por grupos de 30: frescas y luego a los 2, 4, 6 y 8 años. De media, las resinas frescas contenían un 35,16 % de THC y un 0,87 % de CBN. A los dos años, el THC había caído al 2,74 % y el CBN había subido al 6,94 %. Más tarde es el propio CBN el que se degrada, hasta el 2,94 % a los ocho años. Con estos datos, los autores proponen un modelo que estima cuánto tiempo lleva almacenada una resina según su contenido.
Estas cifras se leen con dos precauciones. Primera: son resinas ilícitas muy cargadas de THC, sin relación con una resina que respeta el umbral francés, así que solo es trasladable el sentido de la reacción, y los valores se quedan en el estudio. Segunda: la oxidación hace desaparecer THC y no lo genera. El THC sí puede aumentar por la descarboxilación lenta del THCA, la forma ácida que produce la planta, algo que los autores también señalan. A simple vista, la oxidación oscurece el color y endurece la textura: un full melt que ya no se funde limpio ha envejecido.
Aceite: manda la matriz
Con un aceite, el formato cuenta tanto como el modo de conservación. Un estudio publicado en 2021 en Pharmaceutics siguió durante un año CBD guardado a oscuras en viales abiertos y cerrados. A 25 °C y 60 % de humedad relativa, el CBD en polvo no cambió durante 270 días; al cabo de un año había perdido un 10,37 % en vial abierto y un 8,01 % en vial cerrado. Disuelto en aceite de girasol, el mismo CBD se mantuvo estable al menos 180 días, y a los doce meses solo quedaba un 58,03 %.
| Formato | Estable durante | Pérdida a los 12 meses |
|---|---|---|
| CBD en polvo, vial cerrado | 270 días | 8,01 % |
| CBD en polvo, vial abierto | 270 días | 10,37 % |
| CBD en aceite de girasol | Al menos 180 días | 41,97 % |
La vida útil de un formato no vale para otro. Un aceite envejece antes que un sólido, y al deterioro del CBD se suma el enranciamiento del aceite portador. Para guardarlo bien, sigue las pautas de nuestro artículo sobre la conservación del aceite de CBD.
Lo que no es caducidad
Hay cuatro señales que suelen tomarse por caducidad y no lo son.
- Un aroma apagado: en cuatro meses los terpenoides pierden más de la mitad de su concentración, mientras que los cannabinoides pierden alrededor de una cuarta parte en un año.
- Una resina más oscura: el color acompaña a la oxidación y al paso del tiempo, e indica la edad del lote sin decir nada de su conformidad.
- Tricomas ámbar: ese tono corresponde a una fase de madurez del tricoma y no señala ningún problema de salubridad.
- Una fecha de consumo preferente ya pasada: marca el final de un compromiso de calidad y, a diferencia de la caducidad, no conlleva ninguna prohibición.
El moho es la única señal que obliga a parar: filamentos algodonosos blancos o grises, olor a sótano, tacto húmedo. Lo que hay que buscar exactamente lo explica nuestra guía para reconocer el moho. El contenido inicial de un lote figura en su certificado de análisis. Nuestra guía para leer un certificado de análisis lo recorre línea a línea, y la página del laboratorio describe los métodos de medición.
Preguntas frecuentes
No como caduca un alimento. Una flor o una resina de cáñamo no tiene fecha de caducidad; como mucho lleva una fecha de duración, ligada a la calidad del lote. Su evolución se puede medir: los terpenos bajan primero y los cannabinoides después.
En una flor o una resina, ninguna de las dos en el sentido alimentario, porque estos productos no son alimentos. Un cosmético de cáñamo sigue el Reglamento (CE) n.º 1223/2009. Lleva una fecha de duración mínima precedida de un reloj de arena o, si se conserva más de 30 meses, un plazo de uso tras la apertura.
El olor es lo que antes desaparece. Según el estudio de 2020, los terpenoides pierden más del 50 % en cuatro meses, y los cannabinoides alrededor del 26 % de media en doce meses. Un aroma más débil no informa sobre el moho, que se detecta a la vista y al olfato.
Una resina oxidada se oscurece, se endurece, huele menos y se funde peor al calentarla. Estas señales acompañan la conversión del THC en CBN, una reacción que reduce el THC. El aspecto no permite juzgar la conformidad del lote: para eso hace falta un certificado de análisis.
En el estudio de 2021, el CBD disuelto en aceite de girasol y guardado a 25 °C siguió estable un mínimo de 180 días. A los doce meses había perdido alrededor de un 42 %.
Redactado por el equipo Phytogrammes
Cada artículo del diario se apoya en fuentes primarias citadas: ANSM, EFSA, EUR-Lex y publicaciones revisadas por pares. Los perfiles de producto se distinguen de los resultados de laboratorio documentados. Nuestro enfoque.
Artículo publicado el . El CBD no es un medicamento.